El castillo de Ardveck es una impresionante fortaleza en ruinas situada en las Tierras Altas escocesas, enclavada en una península rocosa junto al lago Assynt. Construido en el siglo XVI por el clan MacLeod, posteriormente pasó a estar asociado a los MacKenzie tras un periodo de conflictos y conquistas. Hoy en día, sus muros de piedra en ruinas y su pintoresco entorno lacustre lo convierten en un lugar popular para la fotografía y para explorar la historia de las Tierras Altas.