




Glenwhan se ha cultivado durante más de dos décadas, transformando un terreno pantanoso, cubierto de juncos y aulagas, hasta convertirse en uno de los jardines más destacados de los últimos tiempos. La primavera es la época ideal para los rododendros, las azaleas y todas las plantas que prefieren suelos ácidos, ofreciendo un colorido espléndido.