



La abadía de Iona se encuentra en la isla homónima, frente a la isla de Mull, en la costa oeste de Escocia. Es uno de los centros religiosos cristianos más antiguos de Europa Occidental. La abadía fue un punto clave para la expansión del cristianismo en Escocia y conmemora la fundación de una comunidad monástica por San Columba, cuando Iona formaba parte del Reino de Dál Riata.